El antiguo Egipto siempre nos sorprende es capaz de dejarnos con la boca abierta y mucho mas, en esta ocasión la culpa es de un joven adolescente chino "Ding Jinhao". Este chico fue muy osado y quiso pasar a la posteridad al igual que los mismísimos "Faraones" con la diferencia de que el no gozaría de la gloria sino todo lo contrario viviría un infierno muy terrenal. Afortunadamente para todos y para la historia de nuestro querido y amado "Kemet", ha podido reestablecerse la "Maat"( orden impuesto por los dioses en la antiguedad). El Templo de Luxor vuelve a ser el que era gracias a la labor de los restauradores que han utilizado un liquido especial que consigue borrar los grafitis por completo, todo ha terminado en una aventura muy desagradable que estoy segura que este joven adolescente de quince años no volverá a repetir.
Escrito por Manoli Naranjo.
http://elpais.com/cultura/2013/05/28/actualidad/1369737911_582842.html
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